| Como ya se ha señalado en la anterior dinastía,
hacia finales de la misma se produciero unos poco conocidos acontecimientos
políticos
 |
Reconstrucción del templo
solar de Nyuserra-Iny
en Abu-Ghorab |
que sin duda fueron los causantes del debilitamiento
dinástico con que nació ésta. Las razones cabe buscarlas
en las tensiones producidas entre los últimos gobernantes egipcios
de la IV dinastía y el poderoso clero heliopolitano de Ra al
serles mermadas sus atribuciones en beneficio del menfita de Ptah.
Pero tras
tales disputas, fue el sacerdocio de Heliópolis quien acabó
imponiendo sus ideas y colocando en el trono a uno de sus sacerdotes,
Userkaf, y con él naciendo un nuevo
concepto político en el que el poder sacerdotal pasaba a formar
parte de la realeza. Es en éste periodo cuando se hacen importantes
donaciones de tierra al clero del dios Ra, a los de la diosa Hathor
(hija
del anterior) y a las desconocidas “Almas de Heliópolis”,
unas divinidades heliopolitanas de las que se desconoce hasta el nombre.
El reinado de Userkaf se
caracterizó por el abandono de la doctrina menfita y por la
casi imposición de las solares de Heliópolis. Así creó
una nueva concepción religiosa, y tras ella, una nueva concepción
arquitectónica, el llamado “Templo Solar”, con el
claro fin de representar la fuerza vivificadora del dios sol Ra que
ellos adoctrinaban.
Entre las novedades que éstos templos introducieron cabe señalar
la carencia de un “Sanctasantorum” que resguardase la imagen
del dios (al contrario de los templos precedentes), para así abandonar
su reservada liturgia y la inclusión en estos
de una importante columna o "benben" acabada en un "piramidón"
(origen de los obeliscos) que simbolizaba la columna primordial (Nun)
sobre la cual el sol se posaba.
 |
Estatua Atchma.
Sacerdote de Ra del templo
solar de Sahura
Museo de El Cairo ( CG 99) |
Nombres como “Tiempo de Ra” para el templo
solar de Userkaf, “Campo de Ra”
para el de Sahura, “Lugar del corazón
de Ra” para el de Neferirkara-Kakai,
“Reposo de Ra” para el de Neferefra-Isi,
“Gloria del corazón de Ra” para Nyuserra-Iny
ú “Horizonte de Ra” para el de Menkauhor-Ikauhor,
son un ejemplo de la vinculación solar,
con la que los soberanos de la V dinastía se identificaron.
En lo que respecta a práctica funeraria, con Userkaf
se retoma la idea funeraria de sus antecesores en Guiza, las pirámides,
para luego ser continuada por sus sucesores, aunque eso sí, de
menores proporciones y peor factura, y eligiendo para su asentamiento
cementerios
alejados de aquél.
Su hijo Sahura prosiguió
igual práctica religiosa y de éste cabría señalar
especialmente sus numerosas citas halladas fuera de Egipto (Sinaí,
Nubia, etc.) , lo que induce a pensar en un importante flujo comercial
con sus vecinos.
Su sucesor, uno de sus hermanos por nombre Neferirkara-Kakai,
nos es apenas conocido, pero a juzgar por lo que nos señala la
Piedra de Palermo (un importante documento seguramente escrito por él
o por su sucesor), su actividad estuvo centrada en la construcción
de barcas sagradas y festividades religiosas; es decir, la religión
como centro de poder y cuasi como función exclusiva.
 |
Textos de las Pirámides
Interior de la Pirámide de Unis |
Cabe añadir, que en su pirámide de Abusir
fueron encontrados una serie de papiros conocidos como los “Papiros
de Abusir”, datados la gran mayoría en el reinado de Dyedkera-Isesi,
gracias a los cuales se han podido establecer con detalle, la organización
y economía de las “Fundaciones Piadosas”; sociedades
encargadas de velar por la continuidad del culto en la pirámides.
De sus sucesores, especial mención merecen Nyuserra-Iny
y Dyedkera-Isesi. El primero por ser el
constructor en Abu-Ghorab del mayor templo solar construido y por sus
continuadas expediciones en busca de metales y piedras a lugares tan
alejados como el Sinaí, el “País de Punt”,
Palestina, Líbano y Siria, y el segundo, por la finalización
de los privilegios que todo miembro real recibía para poder acceder
a altos cargos. Así, durante el reinado de Dyedkera-Isesi,
éstos cargos pasaron a ser dirigidos por personal no vinculado
a la realeza y supuestamente con una mayor preparación, lo cual
no hizo sino redundar en una mejor administración pública.
Es también en ésta época cuando se llevan a cabo
hasta 21 censos o se crea la figura del “Gobernador del Alto
Egipto”,
cargo que por lo general recaía en la del visir. De uno de ellos,
Ptahhotep, nos han llegado una conocidas “Enseñanzas”
o “Máximas” en las que en número de 37, Ptahhotep
subraya valores como la lealtad, además
del dominio propio y humanidad con las que uno debía contar para el
buen ejercicio
de sus funciones.
La dinastía termina con Unis,
quizá uno de los hijos de Dyedkera-Isesi,
quien dispuso por primera vez en una pirámide de los llamados “Textos
de las Pirámides”; una suerte de encantamientos, conjuros,
doctrinas religiosas y místicas que tuvieron como finalidad el
que el rey difunto hallará en el “más allá”
el lugar que le estaba reservado junto a los dioses, desarrollando la
concepción solar del rey y unas primeras huellas de la influencia
funeraria osiriaca.
|